Mi nombre es Víctor Castro. Este taller nace de las inquietudes de un ciudadano corriente, como tú.
No es un programa político, no está impulsado, financiado ni intervenido
por ningún partido, y no pretende decirte a quién votar. Soy un simple ciudadano que
quiere darle a la convocatoria de elecciones —a esta o a cualquier otra— la importancia
que merece. Es una herramienta de lectura y reflexión: para quien quiera acercarse al
diseño del Estado sin depender solo de titulares o eslóganes.
El corazón del sitio son las 100 fichas de análisis: un recorrido
franco por la Constitución, el territorio, las instituciones, la justicia, la economía,
el bienestar, la seguridad, los derechos y la posición exterior. Ahí se plantea la
pregunta de fondo —¿qué es esto de España, y cómo podríamos mejorarla?— con
pros, contras, normas que tocarían y lo que haría falta para llevarlo a la práctica.
No hace falta leerlo todo de golpe: empieza por una ficha que te preocupe
(vivienda, sanidad, el voto, el territorio…) y sigue desde ahí.
Junto a ese análisis hay un catálogo de normas importantes
(Constitución, Estatutos, leyes orgánicas y sectoriales relevantes) para que puedas
consultar el texto y usarlo como referencia de lo que se discute en las fichas.
No pretende ser un BOE completo: es el marco mínimo para no hablar sin fundamento.
El peso del taller está en el razonamiento de las 100 fichas de análisis, y las leyes están para consultarlas cuando lo necesites.
Ante un país que muchos sentimos mal gobernado o mal diseñado en lo institucional,
la idea es invitar a leer, contrastar y pensar antes de ir a votar, y
entender cómo funcionan las instituciones, qué dice la ley y qué márgenes hay para mejorarla.
Recuerda que tu partido político no es tu equipo de fútbol: Esto no va de izquierdas ni de derechas,
sino de intentar hacer lo posible para entender y mejorar el país.
Empecé este taller por mi cuenta, sin encargo de nadie, para entender yo mismo cómo
funcionan las instituciones de mi país y hacer, con honestidad, lo mejor que pudiera
por él. El trabajo me gustó tanto —y me pareció tan útil— que quise compartirlo:
que otras personas pudieran tener a mano algo parecido a lo que a mí me habría
gustado encontrar.
Una última cosa, importante: que ningún partido, sea del color que sea,
te tome por tonto. El voto es una de las decisiones más serias que se nos piden
como ciudadanos; nos jugamos mucho. Aquí tienes herramientas para entender un poco
mejor cómo funciona tu país antes de decidir.
Y no te quedes solo con este taller: lee los programas de los distintos
partidos —los de convocatorias anteriores y el de estas elecciones— antes de decidir.
Comprueba qué se prometió, qué se ha hecho, qué se ha dejado fuera y, sobre todo,
qué se ha hecho sin venir en el programa: medidas aplicadas sin que
los ciudadanos las hubieran votado como tal. Contrastar promesa, omisión y hecho
improvisado es parte de tomarse el voto en serio.